El cambio social a través de la gran pantalla

Desde sus inicios, el cine documental ha permitido a los espectadores conocer historias y también realidades. Cuando suceden problemas sobre una comunidad, el proceso de construir un filme permite que esta situación quede grabada y reflejada a través de la gran pantalla. Posar la mirada sobre ese problema es otorgarle a la vez un beneficio: dar voz a los afectados y a las minorías que lo sufren. Conocer, explicar y transmitir, esa es la filosofía de un cine reposado que se mete en la piel de los verdaderos protagonistas, las personas.

Pau Berga: “El cine es una manera de generar un cambio y experimentar a través de la imagen”

Eso es lo que hizo Xavier Artigas con el documental NO-RES en 2012. El director de cine, productor, guionista y también sociólogo, que ha elaborado otros filmes como Ciutat morta y Tarrajal, supo explicar la especulación urbanística desde la investigación y la observación. La película narra la desaparición de la Colonia Castells en Barcelona, un caso de gentrificación que provocó la nada para un barrio obrero que no logró prosperar y olvidar las humildes casas. El documental menos mediático del director catalán consiguió retratar la cotidianidad y la impotencia de unos vecinos a los que destruyen su hogar sin que les pidieran permiso. “El largometraje de Xavier Artigas es importante por la forma en la que se produjo, articular la protesta en la pantalla y ver cómo se organiza fuera de ella. El cine es una manera de generar un cambio y de experimentar a través de la imagen”, argumenta Pau Berga, miembro de ‘Cine por Venir’. El ciclo de cine que se prolonga hasta junio tiene el objetivo de analizar estos procesos colectivos y la inserción del cine en el trabajo en comunidad.

DSCN2566 nueva.jpg
Proyección de NO-RES de Xavier Artigas

El documental NO-RES consigue retratar la vida de los vecinos con todo detalle. Muestra el paso del tiempo sobre una situación que los miembros del barrio no podían evitar, la destrucción de sus hogares.

Desde el inicio, las palabras de una mujer mayor son el fiel reflejo de la dureza, la impotencia y la rabia de las familias cuando relata el recuerdo de la infancia, las calles y la alegría de un barrio que acabó desapareciendo. Para Xavier Artigas fue uno de sus proyectos más importantes: “Se trata del primer documental que elaboré desde Metromuster, mi propia productora. El proyecto permitió generar comunidad con aquellas personas que estaban afectadas y a las que acabaron expulsando de sus casas”.

Un proyecto con licencias libres

Se elaboró un crowdfunding Work in Progress para generar un proceso participativo en el guion y la narrativa para crear una película entre todos”

Sin embargo, el reto era mucho mayor debido a que la película se elaboró con licencias libres. Por este motivo, renunciaron a que una productora pusiera dinero en el proyecto y lo difundiera mediante una licencia. El equipo de Artigas quería que llegara a todas las personas sin restricciones, ya que “eran conscientes de que podrían influenciar a futuras generaciones”. El principal objetivo de la obra era que tuviera la máxima difusión, por lo que buscaron una alternativa para financiar la película, cuyo resultado se encontró en el micromecenazgo.

“En ese momento no sabíamos que existía el crowdfunding. De hecho, fuimos de las primeras películas de España en hacerlo. Permitimos que los vecinos pusieran dinero para el proyecto a través de una plataforma de micromecenazgo. Se elaboró un crowdfunding Work in Progress para generar un proceso participativo en el guion y la narrativa a través de talleres y charlas con el fin de crear una película entre todos”, explica Xavier Artigas.

El proyecto demostró que “se puede trabajar sin jerarquías laborales”, un ejemplo más de que no fue una película al uso puesto que se convirtió en un filme alternativo que se distinguía del modelo tradicional que existe en la actualidad. Así mismo, la coproducción con TV3 allanó el camino al permitir que todos los participantes del proyecto cobraran un sueldo.

IMG_20170325_210418036.jpg
Pau Berga y Xavier Artigas en ‘Cine por Venir’
Una historia más humana y cercana

Las cosas pueden cambiar en el momento que pones una cámara delante y se lo enseñas a personas que no conocían esa cara de la realidad. La manera en la que se narra y describe una historia permite generar una verdadera reacción en el espectador. Por ello, trasmitir los sentimientos, las emociones y los pequeños detalles en imágenes y sonidos es la mejor forma de llegar a las personas que lo están viendo.

Xavier Artigas quiso ser más humano, eligió trasladar al público a ese mismo lugar donde sucedieron los hechos: “La destrucción de un barrio era una cosa que no se podía racionalizar, por lo que vimos necesario plasmarlo a través de los sentimientos y las sensaciones de las personas que lo estaban viviendo. Queríamos convivir con el espectador, viajar hasta ese lugar y conocer de primera mano la dura historia de los vecinos”.

DSCN2567
Asistentes a la proyección de Xavier Artigas

Llegamos cuando ya estaba perdido. Por ello, pensamos en reflejar la impotencia de los vecinos antes que una lucha”

El proceso que elaboraron con la comunidad de vecinos se extendió en el tiempo debido a que esa era la única manera de reflejar la situación. Durante un año y medio estuvieron yendo, observando y viviendo con ellos una situación que era irreparable. “Cuando llegamos a documentar este proceso sabíamos que era tarde. El Ayuntamiento negoció con las familias y les prometieron cosas diferentes. Esto creó desganas en la comunidad, generó un conflicto pues que la gente estaba resignada y con mucha enemistad”, cuenta Artigas.

No obstante, decidieron no mostrarlo en la película porque no añadía nada. “Somos conscientes que no reflejamos suficiente la lucha y resistencia del barrio, pero llegamos cuando ya estaba perdido. Por ello, pensamos en reflejar la impotencia de los vecinos antes que una lucha que no llegaba a ningún sitio”, añade el director.

El momento en que acabaron el proyecto supuso la parte más importante de la experiencia. Al presentar la película, convocaron a la gente del barrio y los movimientos sociales, estos últimos fueron quienes le dieron el empujón en la protesta que reflejaba el documental. Sin embargo, “no había otra que vivirlo de forma solitaria. Finalmente, la gente volvió a su vida normal, ya que en todas las situaciones hay un antes y un después”, relata Xavier Artigas.

Nuestro principal objetivo es hacer cine de transformación social para que cambien las políticas actuales”

Las dificultades de la difusión

La difusión de la película, pese a contar con el apoyo de la televisión pública de Cataluña, no fue un camino nada fácil. Pese a los esfuerzos, no consiguieron que tuviera una gran acogida por parte del público como en el caso de Ciutat Morta. “Cada proyecto requiere un lenguaje y no todas las películas deben ser de observación como esta. Es verdad que películas que tienen más palabra llegan a más personas. Sin embargo, nuestro principal objetivo es hacer cine de transformación social para que cambien las políticas actuales”, confiesa el director y productor.

Apostar por mostrar la realidad es un camino lleno de espinas por el que es fácil perderse, como bien sabe el director Xavier Artigas. No obstante, el cine documental y la crítica social son herramientas necesarias para lograr este cambio que solo se conseguirá siendo un poco más humanos.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s